Tengo dos masters completados y uno sin terminar, una carrera y estoy valorando entre otras cosas, un doctorado, con su máster previo para poder acceder, un grado de ingeniería porque si eres de letras, a veces, es una espinilla que planteas quitarte, y sumar un par de certificaciones profesionales que, sobre el papel, me vendrían muy bien.
En mi cabeza queda muy bien, pero la realidad es otra…
En el trabajo sigo haciendo lo mismo, que hacía antes de mi último máster, con mas conocimiento en algo que no entendía, pero 0 posibilidad de implementación, entonces.. ¿realmente me sirvió de algo a nivel laboral? o simplemente entramos en la comparativa de que nunca lo que sabes o haces es suficiente.
Quitando las horas que exige el «ser un adulto funcional» —básicamente limpiar, cocinar y no vivir entre la mierda—, el escenario es muy parecido. Miro a mi alrededor y veo ocio acumulado: miniaturas por montar, pinturas sin estrenar, libros a medio leer, puzles en su caja, videojuegos en la lista de pendientes y dos plataformas de streaming contratadas.
Aparte de salir a la calle a que te dé el aire y socializar con las cuatro personas cercanas que te quedan, el tiempo libre es limitado. Intentar abarcar todo lo que quieres hacer abruma. Al final, por pura supervivencia mental, terminas haciendo siempre las dos o tres cosas más cómodas.
En consecuencia, te queda una carga mental de cosas que hacer para tus vidas, la profesional y la personal, que acabas tan exhausta que solo queda preguntarse ¿es necesario? tenemos una vida y un momento.
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