Scrolleando en Instagram me encontré con un video de una chica diciendo que está en la temporada 4 de su vida en la empresa, porque de los compañeros/as que conoció cuando ella entró, quedan muy pocos.
Me quede pensando si con este tipo de videos vamos a empezar una nueva tendencia de “serieficación de la vida”. O la “neflixicación”, todo derivando en la romanización constante del día a día. Términos que te hacen pensar en las fases pero… ¿Qué delimita las temporadas de una vida?, Quitando el cumplir años, por supuesto…
¿Y por qué no contar los años? Al final podemos vivir en modo automático durante muchísimo tiempo. Por trauma, por inercia, por estar en la nube. Y pueden pasar años así, hasta que algo —una hostia o un respiro— te cambia. ¿Ahí empieza una nueva temporada? ¿O necesitas un cúmulo de cosas, un tiempo en la mierda, para darte cuenta de que has cambiado?
Y si estos cambios los unes con que lo puedes exponer al mundo cada ínfimo cambio y tener aprobación externa.. ¿Qué puede salir mal? Romantizar cada gesto cotidiano como si fuera un logro, compartir que estás superando una mala racha, o que estás en la cresta de la ola del éxito.
Pero, ¿Qué pasa cuando pasa el tiempo? cuando te encuentras 10 años mas tarde ¿te gustaría ver la persona que eras hace 10 años? o ¿quedarte con el recuerdo de la persona que crees que fuiste?
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