Darte cuenta que tienes 4 horas efectivas de vida, para lo que de verdad tu quieres hacer, ya sea descansar, leer, tomar unas cañas o simplemente mirar por la ventana viendo las nubes pasar.
A eso se reduce la jornada diaria de cualquier trabajador (con suerte), 8 horas y media en una empresa con sus días productivos y otros no tanto, sintiéndote realizada/o por el trabajo bien hecho, con todas las responsabilidades que eso conlleva, y una vez que acabe esa jornada, a veces más larga de lo normal te encuentras con unas cuantas responsabilidades fuera, compra, plancha, limpieza, comida para el día siguiente, niños… por lo que para ti, horas efectivas solo tengas una o como mucho dos horas.
¿Qué haces en ese tiempo? ¿Estudiar? ¿Leer? ¿Cocinar? O como me pasa a mi que me bloqueo por intentar hacer todo, aunque sea un poco y al final no hago nada.
¿Cómo os arregláis para salir a correr, leer libros ver series en Netflix y encima dormir 7 horas?
Por suerte, se ha dejado atrás la idea de que tu estas en tu asiento hasta que el jefe salga, como también se ha dejado atrás que tu ámbito laboral sea lo único que llene tu vida.
La autogestión en el horario laboral está muy bien, pero viene dictaminada por la empresa en general, de lo contrario en tu tiempo libre eres tú el que tienes el control absoluto, por eso ahora se habla tanto del salario emocional, de estar a gusto en una empresa que te deje la posibilidad de conciliar; porque conciliar no es solo cuando tienes hijos o familiares dependientes.
Y tu, si tuvieras 4 horas al día para ti, ¿a qué las dedicarías?
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